
Durante años hemos escuchado la misma promesa: robots humanoides trabajando codo con codo con nosotros en fábricas, almacenes o incluso en nuestras casas. Es una idea que aparece una y otra vez. Sin embargo, cuando bajamos de ese escenario al suelo de una planta real, la historia cambia bastante. Ahí no basta con caminar o agarrar objetos; todo debe suceder con precisión y repetirse muchas de veces sin errores En ese contexto, cada pequeño avance empieza a tener un significado distinto.
La última novedad de Xiaomi. Lei Jun, fundador, presidente y CEO, publicó un mensaje en su cuenta oficial de WeChat para actualizar el estado del proyecto de robótica de la empresa. El ejecutivo explica que un robot humanoide desarrollado por la compañía ya ha comenzado a “hacer prácticas” dentro de una de sus fábricas de automóviles. El directivo enlaza además un artículo técnico difundido donde se describen los primeros ensayos realizados con el robot en condiciones de fábrica. Veamos.
Qué ha hecho exactamente el robot en la fábrica. Según el texto, el robot humanoide ha sido puesto a prueba en un puesto muy concreto dentro del proceso de fabricación de automóviles: la colocación de tuercas autorroscantes en piezas del suelo del vehículo. En la práctica, el sistema recoge estas tuercas desde un equipo automático de suministro y las deposita en el útil de posicionamiento donde después se ejecuta el atornillado automatizado del puesto. La firma china sitúa esta operación en el taller de fundición a presión, sobre componentes del suelo tras ese proceso.
Tres cifras que ayudan a entender la prueba. Xiaomi explica que el robot humanoide realizó este trabajo durante tres horas de funcionamiento autónomo continuo dentro de ese puesto. En ese periodo alcanzó una tasa de éxito del 90,2% en la colocación simultánea de las tuercas en ambos lados de la pieza, un porcentaje que la compañía define como el número de operaciones correctas frente al total de intentos realizados. Otro dato que destaca es el ritmo de trabajo, ya que el sistema logró ajustarse a un ciclo de producción de hasta 76 segundos. Se trata de un dato destacado porque en una línea industrial, cada operación debe encajar en tiempos muy concretos para que el proceso no se rompa.
Detrás de escena. Xiaomi señala que su robot humanoide se apoya en el modelo Xiaomi-Robotics-0, descrito como un modelo de tipo VLA que integra visión, lenguaje y acción dentro de un mismo sistema. Según la empresa, este enfoque facilita que el robot entienda las tareas que debe realizar, perciba su entorno y ejecute los movimientos necesarios para completarlas. El entrenamiento se complementa además con aprendizaje por refuerzo, una técnica que permite al sistema mejorar su comportamiento a partir de la experiencia acumulada en el mundo físico.

Los fallos que puede encontrar el robot en la línea. En su descripción técnica, Xiaomi también señala varios escenarios en los que la operación puede fallar. Uno de los principales problemas aparece durante el proceso de alineación entre la tuerca autorroscante y el pasador de posicionamiento, que debe quedar bien centrada y asentada antes de que avance el atornillado. Si ese encaje no es lo bastante preciso, puede producirse un bloqueo durante el proceso y el ensamblaje queda incompleto. Además, la orientación de la tuerca dentro de la mano del robot puede variar en cada agarre, y la compañía menciona factores que complican el ajuste, como la estructura estriada del interior de la tuerca, la fuerza de atracción magnética del pasador y, en algunos casos, interferencias del entorno o limitaciones del ángulo de trabajo.
El predecesor. Para entender mejor este avance conviene recordar que Xiaomi lleva tiempo explorando el terreno de los robots humanoides. En 2022 la compañía presentó CyberOne, un prototipo que apareció en uno de sus eventos mostrando capacidades básicas como caminar o sujetar objetos. En aquel momento la propia empresa dejó claro que se trataba de un proyecto en una fase temprana de desarrollo. Lo que vemos ahora parece situarse en otro tipo de escenario: menos demostración sobre un escenario y más pruebas dentro de una planta, donde el objetivo es comprobar si estas máquinas pueden responder a las exigencias de un proceso repetitivo.
Mirando hacia el futuro. La compañía también deja entrever que este experimento es solo una parte de un proyecto más amplio. Xiaomi señala que está probando sus robots humanoides en varios puestos de trabajo dentro de la fábrica, entre ellos tareas de transporte de cajas y operaciones relacionadas con la instalación de elementos exteriores del vehículo. De hecho, en su publicación en WeChat, Lei Jun afirma que la empresa quiere contribuir al despliegue de robots humanoides en la fabricación inteligente y plantea una previsión a medio plazo. Según su estimación, en los próximos cinco años podría haber grandes cantidades de estas máquinas trabajando en sus fábricas.
Imágenes | Xiaomi
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