jueves, 5 de marzo de 2026

Nothing presenta sus nuevos Phone 4(a) con cámaras que alcanzan los 140 aumentos

El mercado de la telefonía móvil lleva años sumido en una peligrosa monotonía, un mar de rectángulos de cristal indistinguibles uno del otro y donde la innovación parece haber cedido su lugar a la simple iteración. Por suerte, algunas presentaciones de estos días en el Mobile World Congress de Barcelona parecen decididas a terminar con esa tendencia. Ahí está, por ejemplo el nuevo Robot Phone de Honor, con su extravagante brazo articulado. Pero, siendo sinceros, si hay una compañía que se ha propuesto desde su mismísimo nacimiento romper con la monotonía, esa es Nothing . Y hoy, la firma capitaneada por Carl Pei acaba de presentar en la capital británica su nueva serie de teléfonos inteligentes: el Phone (4a) y el Phone (4a) Pro, acompañados de unos auriculares de diadema, los Headphone (a). Una nueva generación con la que Nothing intenta refinar su diseño transparente e introduce características técnicas propias de la gama alta en un segmento inferior. El hermano mayor de esta nueva familia, el Phone (4a) Pro , quiere ser declaración de intenciones. Nothing ha dotado a este terminal de un chasis 'unibody' de metal fresado con precisión, logrando un grosor de apenas 7,95 milímetros. Es el teléfono más delgado que la compañía ha fabricado jamás. Promete una sensación táctil 'premium' complementada con una certificación IP65 que lo protege contra el polvo y los chorros de agua, soportando incluso inmersiones de 25 cm durante 20 minutos. Pero donde el diseño realmente brilla es en su trasera. La famosa interfaz Glyph evoluciona hacia una 'Glyph Matrix' compuesta por 137 mini-LEDs. Aunque son menos luces que en iteraciones pasadas, abarcan un 57% más de área y son un 100% más brillantes, alcanzando los 3.000 nits. Además, esta matriz no solo sirve para notificaciones o como luz de relleno, sino que integra funciones como temporizadores, nivel de batería y un reloj digital directamente en la carcasa, reduciendo la necesidad de mirar la pantalla principal. Si le damos la vuelta al terminal, nos encontramos ante una pantalla AMOLED de 6,83 pulgadas con resolución 1.5K. A esto se añade una tasa de refresco de 144 Hz ideal para los más jugones y un pico de brillo colosal de 5000 nits (HDR), protegido por el resistente cristal Corning Gorilla Glass 7i. En las entrañas del terminal late el Snapdragon 7 Gen 4, acompañado de memoria RAM LPDDR5X y almacenamiento UFS 3.1. Según la marca, este chip mejora los gráficos en un 30% y las capacidades de inteligencia artificial en un 65%. Todo ello alimentado por una generosa batería de 5.080 mAh con carga rápida de 50W, capaz de llegar al 60% en solo 30 minutos. Y llegamos a lo que en este 'smartphone' es, para Nothing, la joya de la corona: la fotografía. El Phone (4a) Pro, en efecto, incorpora un sensor principal Sony LYT700c con estabilización óptica (OIS), pero lo mejor, especialmente en este rango de precios es su teleobjetivo periscópico de 50 megapíxeles con zoom óptico 3.5x y OIS, capaz de alcanzar un brutal zoom digital de 140x. Es una capacidad inédita en la gama media, apoyada por el nuevo motor TrueLens Engine 4 y co-desarrollada con Google para soportar fotografías Ultra XDR. En cuanto a los precios, el modelo con 8 GB + 128 GB es de 479 euros, mientras que el de 12 GB + 256 GB se dispara hasta los 549 euros. El modelo Pro está desde hoy en preventa y llegará el próximo 13 de marzo. Para aquellos que buscan la esencia de Nothing, pero a un precio más contenido, el Phone (4a) se presenta como la opción más equilibrada. Mantiene la filosofía del diseño transparente y estrena una nueva 'Glyph Bar' con 63 mini-LEDs divididos en 7 zonas, logrando un brillo de 3500 nits (un 40% más brillante que el exitoso Phone 3a de la generación anterior). Su resistencia baja algo con respecto a la del modelo Pro, y se sitúa en IP64. La pantalla, ligeramente más compacta que la de su hermano mayor, es un panel AMOLED de 6,78 pulgadas, también con resolución 1.5K, pero con una tasa de refresco de 120 Hz y un pico de brillo máximo de 4500 nits. Bajo el capó, encontramos el solvente Snapdragon 7s Gen 4, que ofrece un 10% más de eficiencia energética que su predecesor, acompañado de memoria LPDDR4x. Destaca el hecho de que Nothing no ha escatimado en el apartado fotográfico de este modelo estándar. Al Phone (4a) monta un sensor principal de 50MP y hereda el mismo teleobjetivo periscópico de 50MP, aunque en este caso limitado por software a un zoom máximo de 70x. Ambos terminales llegan con Nothing OS 4.1, basado en Android 16. La capa de personalización sigue siendo una de las más limpias y fluidas del mercado, integrando ahora herramientas de IA como Essential Search (búsqueda inteligente en múltiples 'apps'), Essential Memory (personalización basada en la actividad del usuario) y Playground, que permite crear aplicaciones y widgets sin necesidad de saber programar. En un mercado donde las mayores batallas entre empresas se libran en el sector de la gama media, los nuevos terminales de Nothing muestran algunas ventajas, pero también algunas debilidades. Entre sus puntos fuertes se incluye una lente telefoto periscópica con zoom de 140x (en el Pro) y 70x (en el normal). Son características que no están presentes en el Google Pixel 8a/9a o la serie Samsung Galaxy A55/A56, que tradicionalmente reservan este tipo de lentes para sus buques insignia que superan los 1.000 euros. Además, la pantalla de 5.000 nits del modelo Pro mejora el brillo de casi cualquier otro teléfono de su segmento. Sin embargo, no todo es perfecto. Al llamarse 'Pro', por ejemplo, algunos usuarios más podrían echar en falta un procesador de la serie Snapdragon 8, en lugar de conformarse con la serie 7. Por otro lado, la política de actualizaciones se queda en 3 años de versiones de Android y 6 años de parches de seguridad. Una cifra respetable, desde luego, pero que palidece ante los 7 años de soporte total que ya ofrecen Samsung y Google en terminales de precio similar. Por último, su carga rápida de 50W, aunque eficiente, sigue estando bastante por detrás de los 120W o más que ofrecen competidores asiáticos como Xiaomi o Realme en el mismo rango de precio; y la memoria RAM del modelo estándar (LPDDR4x) se siente un tanto desfasada en pleno 2026. En cuanto a precios del modelo básico, parten de los 349 euros del modelo con 8 GB + 128 GB para pasar a los 389 euros si queremos 8 GB + 256 GB o a 429 euros si optamos por la versión más vitaminada, con 12 GB + 256 GB. Además de los teléfonos, Nothing presentó los Headphone (a) , unos auriculares de diadema (over-ear) que vienen a complementar su gama de audio con una propuesta diferente. Fieles a la filosofía de la marca, se ha apostado por un diseño atrevido y accesible, destacando las llamativas versiones en colores rosa y amarillo, además de los clásicos blanco y negro. Con un peso de 310 gramos y almohadillas de espuma viscoelástica transpirable, prometen comodidad para largas sesiones, y llegan respaldados por una certificación IP52 que los protege del sudor y la lluvia ligera. Pero si hay algo que destaca es su batería: hasta cinco días (135 horas) de reproducción continua con una sola carga (con la cancelación de ruido desactivada). Según la propia compañía, esto supone superar en un 50% al líder actual del mercado. Además, con solo cinco minutos enchufados a la corriente se consiguen cinco horas extra de música. En el apartado sonoro, los Headphone (a) tampoco se andan con rodeos. De hecho, incorporan drivers de 40 mm con recubrimiento de titanio y presumen de certificación Hi-Res Audio Wireless gracias al soporte del códec LDAC de alta fidelidad. La Cancelación Activa de Ruido (ANC) es adaptativa e híbrida. Utiliza inteligencia artificial y micrófonos 'feedforward' y 'feedback' para ajustar la reducción de sonido en tiempo real según el entorno, ofreciendo tres niveles de intensidad y un Modo Transparencia. Para las llamadas, un algoritmo entrenado con más de 28 millones de escenarios aísla la voz del viento y el bullicio de la calle. En cuanto al manejo, Nothing recupera los controles físicos táctiles de precisión vistos en modelos anteriores, eliminando la frustración que pueden llegar a causar los paneles táctiles capacitivos. La autonomía prometida es superior a la que ofrecen los AirPods Max de Apple o los WH-1000XM5 de Sony, que rondan las 20-30 horas. Sumado a la inclusión del códec LDAC para audio sin pérdida y sus controles físicos de ruleta (mucho más precisos que deslizar el dedo a ciegas), el paquete puede sonar muy atractivo. Sin embargo, sus 310 gramos de peso sitúan los auriculares en el lado más pesado del espectro (los de Sony pesan unos 250), lo que podría fatigar el cuello en usos muy prolongados. Además, la certificación IP52 es demasiado básica. Desde luego, no están pensados para aguantar un chaparrón intenso. Por último, en este rango de precio, es probable que la cancelación de ruido, aunque competente gracias a la IA, no alcance el silencio sepulcral que ofrecen las gamas premium de Apple, Sony, Bose o Sennheiser. La preventa empieza hoy mismo a un precio de 159 euros. Los colores negro, blanco y rosa llegarán a las tiendas el próximo 13 de marzo. Para los más atrevidos, la Edición Limitada en color amarillo se hará esperar hasta el 6 de abril.

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