lunes, 26 de octubre de 2020

El perro robot Spot tiene un nuevo trabajo: vigilar y medir la radiación en la zona de exclusión de Chernóbil

El perro robot Spot tiene un nuevo trabajo: vigilar y medir la radiación en la zona de exclusión de Chernóbil

Spot, el perro robot de Boston Dynamics ha demostrado en numerosas ocasiones sus capacidades. Lo hemos visto vigilando parques, haciendo de granjero o hasta bailando en un estadio. Como bien indicaron sus creadores, la idea es que sea utilizado para llegar allá donde el humano no puede hacerlo o es peligroso. ¿Qué mejor ejemplo que una zona radioactiva? Es el último lugar donde se ha visto a un Spot recientemente, merodeando la zona de exclusión de Chernóbil en Ucrania.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Bristol en colaboración con la Agencia Estatal para la Gestión de Zonas de Exclusión de Ucrania han realizado esta tarea. La idea era probar diferentes robots, drones y otros artefactos que pudiesen moverse por la zona radiactiva cerca de la central nuclear de Chernóbil. Tras experimentar con varios dispositivos, el perro robot Spot de Boston Dynamics parece haber sido el elegido por su agilidad para moverse por diferentes terrenos.

Spot

Patrullando áreas radiactivas

Según indica el medio ucraniano Ukrinform, durante las pruebas se realizaron diferentes medidas para evaluar la distribución de materiales radiactivos en la zona y en el espacio. Se llevaron a cabo estas medidas en dos sectores donde se almacena temporalmente desechos radiactivos y en dos vertederos de desechos radiactivos de la zona.

Gracias a los sensores que tiene Spot y a los que se le añadió, los investigadores podrán tener un mapa 3D actualizado de las zonas donde el robot patrulló. Con esto se podrá saber con más certeza y de forma actualizada cuáles son los niveles de radiación exactos en cada lugar.

La prueba de fuego para Spot sería entrar en la zona altamente radiactiva. La historia nos dice que los robots no se llevan muy bien con la radiactividad, uno enviado precisamente a Chernóbil murió casi al instante. Más recientemente en Fukushima se probó con distintos robots también, lo consiguen a duras penas.

Spot, que cuesta unos 75.000 dólares, de momento parece ser que se mantendrá en zonas relativamente seguras para él. En todo caso, es mucho más viable utilizar al robot que enviar personas a realizar las mediciones de radiactividad del área. Y pocos robots pueden presumir de hacer mejor su trabajo ahora mismo que Spot.

Vía | Defence Blog y Ukrinform



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